SALUD BUCAL

 

Salud bucal.

1.Concepto: La salud bucal es integral a la salud general y es esencial a la salud total y al bienestar de todos los individuos. La identificación temprana de los padecimientos bucales puede contribuir al pronto diagnóstico y tratamiento de otras enfermedades sistémicas. Salud bucal significa más que dientes saludables.



2.Estadisticas a nivel mundial, nacional y local.

Nueve de cada 10 personas en todo el mundo está en riesgo de tener algún tipo de enfermedad bucodental, lo cual incluye desde caries hasta enfermedades de las encías pasando por el cáncer de boca. La caries en dientes permanentes es el trastorno más frecuente: se calcula que lo padecen 2000 millones de personas. Los ancianos tienen un riesgo mayor de desarrollar enfermedades crónicas de la boca y que incluyen las infecciones (caries, periodontitis), pérdida dentaria, lesiones benignas de la mucosa y cáncer bucal. Salud bucodental en México: 8 de 10 adultos de entre 50 y 60 años tienen solo 10 de sus dientes. 9 de cada 10 mexicanos presenta caries o alguna enfermedad de las encías, al tener hábitos sencillos como beber agua después de cada alimento o usar la técnica de cepillado adecuada es la forma más barata, menos invasiva y dolorosa de cuidar la salud bucodental. 6 de cada 10 adultos tienen enfermedad periodontal y 4 de cada 10 adultos mayores a 60 años y más no tienen una boca funcional que les permita hablar y comer adecuadamente.

3.Problemas de salud.

-Caries: La caries dental es una enfermedad bucodental que afecta casi al 100% de la población.

-Gingivitis: La gingivitis es una enfermedad periodontal en fase temprana y su aparición tiene una relación directa con la higiene bucodental. Cuando una persona padece gingivitis, notará cómo sus encías están inflamadas y enrojecidas, pudiendo incluso producirse sangrado. De hecho, la aparición de sangre al lavarse los dientes debe ponernos en alerta, ya que es un signo claro de la aparición de la enfermedad en nuestra boca.

-Periodontitis o piorrea: La periodontitis es una enfermedad periodontal en una fase severa y aparece cuando no se ha tratado a tiempo la gingivitis. Es más complicada de tratar que la gingivitis. En este caso, las bacterias se extienden por la línea gingival y llegan al hueso y a los tejidos que soportan al diente. Todo esto puede provocar unos signos que evidencia la enfermedad: recesión de encías, halitosis o mal aliento, provocando incluso la pérdida del diente. La periodontitis puede llegar a convertirse en una enfermedad periodontal crónica, por lo que acudir al especialista es vital para mantener la boca a salvo.

-Halitosis o mal aliento: La halitosis o mal aliento está provocada, en su mayoría, por enfermedades periodontales de la boca, falta de higiene o por el consumo de tabaco.

-Llagas y aftas: Son fácilmente reconocibles, ya que suelen tener una forma redonda de color blanco. Además, suelen aparecer en la lengua o en la cara interior del labio como consecuencia del roce de un objeto o tras habernos mordido. Eso sí, no deben confundirse con el herpes labial. Las llagas o aftas no son contagiosas.

-Herpes labial: El herpes labial, también conocido como “calenturas”, son unas lesiones que aparecen en la boca, labios o nariz. A diferencia de las aftas, el herpes labial es contagioso porque está producido por el virus del herpes simple (VHS-1).

-Cáncer oral: Según la Organización Mundial de la Salud, “la incidencia mundial de los cánceres de labio y de la cavidad bucal se estima en 4 casos por 100.000 personas”. Sin embargo, también señala que esta incidencia tiene una “amplia variación en todo el mundo”. Entre las causas de la aparición de este cáncer, la misma organización apunta al consumo de tabaco y el alcohol como principales causas.

4.Factores de riesgo.

-Placa dental.

-Tabaco.

-Alcohol.

-Dieta.

-Bebidas azucaradas.

-Traumatismos dentales.

-Piercings.

-No visitar periódicamente al dentista.



5.Acciones de enfermería en promoción, educación y prevención.

Como enfermeros estamos instruidos para educar a los pacientes con los siguientes consejos de higiene: Chequeo regular, cepillarse tres veces al día, usar dentífrico con flúor, cepíllate con cabeza, reemplaza tu cepillo a menudo, no olvides el hilo dental, enjuágate, haz una dieta sana.

6.NOM.

NOM-013-SSA2-2006: Para la Prevención y Control de Enfermedades Bucales. Al margen un sello con el Escudo Nacional, que dice: Estados Unidos Mexicanos. - Secretaría de Salud.

7.Signos y Síntomas.

1. Un punto o una llaga que no sana: Las úlceras, llagas o áreas sensibles en la boca pueden estar indicándote otros problemas de salud. De hecho, cuando las heridas en la boca no cicatrizan, pueden ser un indicador de diabetes. Por eso, si tienes heridas que no se hacen más pequeñas, o menos dolorosas en un par de semanas, debes considerar ir a tu dentista.

2. Encías sangrantes o inflamadas: Si ves sangre al lavarte los dientes debes prestar atención, pues es un motivo para preocuparse. Los tejidos de las encías suelen sangrar cuando te cepillas con agresividad.

3. Mal aliento: En muchos casos el mal aliento puede deberse al resultado de comer alimentos que lo producen, como el ajo, o al consumo de alcohol o cigarrillos. No obstante, también puede ser un indicativo de infecciones pulmonares o diabetes. Asimismo, puede ser señal de que tu cuerpo necesita más hidratación y deberás beber más agua. Cuando el mal aliento es crónico puede ser un síntoma de la caries dentales y enfermedades de las encías. Para estos problemas bucales, tu dentista puede proporcionarte consejos de cómo mantener a raya el mal aliento incluso si presenta signos de caries.

4. Sensibilidad al calor o al frío: Es normal que en algún momento llegues a presentar sensibilidad. Sobre todo, después de procedimientos dentales. Sin embargo, cuando el dolor por sensibilidad es repentino o inexplicable, deberías llamar a tu dentista. El aumento de la sensibilidad a las temperaturas puede ser un síntoma de un absceso dental. Esto es una infección bacteriana de un diente o la zona de la encía al lado de la raíz del diente.

5. Dolor: El dolor puede ser un indicador muy obvio de que tu boca no está tan saludable como debería. Este puede desaparecer temporalmente, pero es muy probable que vuelva. Si este es el caso y el dolor suele regresar con frecuencia es hora de que planifiques una cita con tu dentista.

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